1984

¡Finalistas del IV Certamen de relatos cortos ilustrados Kazeta-Bao!

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Mi amiga e ilustradora Amaia Ballesteros y un servidor hemos sido seleccionados, por segundo año consecutivo, finalistas del certamen Kazeta-Bao de relato + ilustración. Este año la temática se movía en el entorno de la ciencia-ficción y la distopía. El lema del certamen era “Bilbao 2984” haciendo clara referencia al 1984 de Orwell.

Junto con nuestro relato “Bilbao, 800 B.A.”, el jurado ha seleccionado otros 18 trabajos finalistas que han sido expuestos en las paredes del bar Kazeta de Bilbao (para que la gente pueda leerlos y votar por su favorito). En septiembre se llevará a cabo la entrega de galardones en la que se darán a conocer los ganadores del premio del jurado y del público.

Nosotros en este caso dejamos la distopía de lado y nos pasamos a la utopía: ¿repetiremos el gran resultado de hace un año?

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Pulsa aquí para ver la entrada de la entrega de premios de la edición de 2016.

 

 

 

 

Cuando llegue el momento os contaré por aquí cómo termina esta historia y compartiré con todos el relato y la ilustración que cuentan una historia sobre un Bilbao distinto (o quizás no tanto): el de 2984. Una historia de amor en un futuro muy lejano.

La suerte está echada. Mientras tanto, sed buen@s,

EL GRAN HERMANO OS VIGILA

😉

 

Andoni Abenójar

Al otro lado del cristal

gran-hermano—Créeme, es el tipo perfecto —Alec hizo una pausa para inhalar y exhalar el humo del cigarro—, fuimos compañeros de trabajo, pero cuando nuestras funciones fueron transferidas al nuevo Ministerio de la Abundancia, decidió abandonar. Lleva quince años viviendo en el campo con su mujer, Lana. No tienen familia. Son dos románticos que subsisten con lo que recogen de la huerta. Siempre ha tenido una larga barba, como la de Marx, pero sin canas. Seguro que aún la lleva.

—¿Estará a la altura?

—Habrá que comprobar si el paso del tiempo le ha tratado bien, pero siempre tuvo una mirada enigmática y llena de fuerza. Estoy seguro de que va a encajar perfectamente.

—Está bien, pediré a Inteligencia que investiguen a ese tipo. Si todo concuerda le haremos venir.

Stanley se despertó temprano. Salió del cobijo de sábanas y frazadas y se incorporó. Lana seguía dormida. Fue a la cocina y, mientras esperaba a que la cafetera eléctrica hiciese el trabajo, encendió el televisor. Al otro lado del cristal, la presentadora daba paso a un representante del Gobierno que habló de la inminente guerra (más…)