Autor: Andoni Abenójar

Nunca había tenido claro qué hacer con mi vida, sin embargo, aunque todavía no era consciente, en el retrete, se estaba generando algo más que simple biomasa.

Reseña: Un mundo feliz

 

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Título: Un mundo feliz

Autor: Aldous Huxley

Género: Ciencia ficción

Páginas: 255

Editorial: Colección Contemporánea. Editorial Debolsillo

 

 

La ciencia ficción es, sin duda, uno de los géneros al que más ojeras le debo. 1984 de Orwell fue uno de esos libros que me marcó siendo muy joven. Desde aquel momento no he podido evitar comparar cualquier ficción distópica con ese referente. Tal vez sea por ello que durante años me he negado a hacer caso a una de mis notas mentales: Leer Un mundo feliz. Por fin puedo deshacerme de ese recordatorio y contaros mis impresiones.

Es la obra de ficción más popular del escritor británico Aldous Huxley, autor de varias novelas, ensayos y libros de cuentos y poemas. Nacido en una familia que contaba con prestigiosos biólogos y poetas, Huxley combinó ambos mundos para materializar una de las novelas de ciencia ficción más populares del siglo XX.

En un futuro en el que las técnicas conductistas han alcanzado un alto grado de perfección rigiendo el destino global, nos encontramos con una población nacida in vitro y criada por instituciones gubernamentales que suplen a las antiguas familias. La población es condicionada mediante técnicas químicas e hipnopédicas que (más…)

Al otro lado del cristal

gran-hermano—Créeme, es el tipo perfecto —Alec hizo una pausa para inhalar y exhalar el humo del cigarro—, fuimos compañeros de trabajo, pero cuando nuestras funciones fueron transferidas al nuevo Ministerio de la Abundancia, decidió abandonar. Lleva quince años viviendo en el campo con su mujer, Lana. No tienen familia. Son dos románticos que subsisten con lo que recogen de la huerta. Siempre ha tenido una larga barba, como la de Marx, pero sin canas. Seguro que aún la lleva.

—¿Estará a la altura?

—Habrá que comprobar si el paso del tiempo le ha tratado bien, pero siempre tuvo una mirada enigmática y llena de fuerza. Estoy seguro de que va a encajar perfectamente.

—Está bien, pediré a Inteligencia que investiguen a ese tipo. Si todo concuerda le haremos venir.

Stanley se despertó temprano. Salió del cobijo de sábanas y frazadas y se incorporó. Lana seguía dormida. Fue a la cocina y, mientras esperaba a que la cafetera eléctrica hiciese el trabajo, encendió el televisor. Al otro lado del cristal, la presentadora daba paso a un representante del Gobierno que habló de la inminente guerra (más…)

URTE BERRI ON, FELIZ 2017

tumblr_static_549218_10151455335607280_1773910369_nParece el título de un relato de ciencia ficción, al menos a mí me lo parece, por lo inverosímil de que este trocito de existencia transcurra tan veloz. Tanto que, a menudo, resulta difícil detenerse para disfrutar, saborear, aprender, sacar conclusiones, crecer, amar…

Ha sido un año como otro cualquiera, lleno de vivencias, buenas y menos buenas. Pero esta vez, he dedicado tiempo a valorar, a contemplar, a conocer y conocerme, a trabajar duro y de forma no remunerada para mí mismo (y como consecuencia, para todos los demás). Y solo por eso, el poso que deja el 2016 es profundo y reconfortante.

Que este año que entra sigamos andando el camino de ser nosotros mismos. Por difícil que a veces parezca, es la mejor manera de que las piezas encajen en este puzle de dimensiones existenciales.

Os dejo el último relato del año, (más…)

La caricia del gato negro cumple su primer año

black_cat_and_ladybug_by_art_it_art-d6il9pvTal día como hoy, hace un año, decidí lanzar mi primer blog literario. La idea era empezar a compartir, de manera totalmente gratuita, los relatos que voy escribiendo con el sudor de mi materia gris y los hondos lamentos de mi alma rota y atormentada. Esta premisa aparentemente bañada en altruismo artístico y humildad creativa, escondía realmente un interés mayor y no tan modesto: esparcir por doquier mis relatos, como polen nuevo para, poco tiempo después, comenzar a recoger los frutos como escritor de éxito. Tras el primer año de vida de La caricia del gato negro había estimado llegar a una masa social lo suficientemente amplia. Me refiero a varios millones de lectores. Después durante el segundo año de vida del blog, terminaría mi primera novela (de la que empezareis a tener noticias a lo largo de 2017 y sobre la cual arrojo la primera y sutil pista en la ilustración que acompaña a esta entrada), y en una jugada maestra la publicaría en un momento en el que contaría con miríadas de compradores potenciales. Entrar de este modo directamente en las listas de superventas no sería complicado. A partir de ahí… presentaciones, charlas, galas, premios, poliamor, hedonismo, algún problema con la justicia por esconder fortunas en paraísos fiscales, conocer a mis ídolos (de los cuales en adelante yo sería ídolo),…

Había planeado que escribiría la segunda novela a caballo entre Bora Bora, Islas Fiyi, San Francisco y Cabo de Gata.

Bien, después de un año compartiendo con tanta generosidad las criaturas nacidas de mis recónditas y retorcidas entrañas, y habiendo consumido un montón de cervezas, cigarrillos, clínex, pomadas para el dolor de espalda y ansiolíticos contra el pánico a la página en blanco, estos han sido los resultados reales que distan significativa y desoladoramente de los esperados:

El blog cuenta con 500 seguidores y ha recibido un total de 10.102 visitas, realizadas por 4.620 visitantes de 48 países. Dejando el mapa de mi conquista del mundo de esta guisa: (más…)

RESEÑA: CRÓNICAS MARCIANAS

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Título: Crónicas marcianas

Autor: Ray Bradbury

Género: Ciencia ficción

Páginas: 263

Editorial: Planeta

A finales de los 40, Ray Bradbury escribió y publicó en distintos medios una serie de relatos independientes entre sí, pero con una linealidad temporal y un contexto común: la colonización de Marte por parte del ser humano. En 1950 aquellos veinticinco relatos fueron reunidos en el libro Crónicas Marcianas, la obra más popular del autor junto a la novela distópica Fahrenheit 451. Al igual que en dicha novela, en Crónicas marcianas predomina una mirada pesimista sobre el rumbo de la humanidad y una visión crítica acerca de los avances tecnológicos y el estilo de vida americano de mitad del siglo XX. Los relatos que componen el libro, tratan de manera afilada distintos temas relacionados con la naturaleza humana: la soledad, la muerte, el deseo de dominación, la codicia, la incomunicación, el miedo a lo desconocido, la guerra,… Pero a pesar de lo heterogéneo de los temas, hay dos constantes recurrentes en casi todos los casos: por un lado la melancolía y la sensación de decadencia están tan presentes que casi se pueden tocar, y por otro lado un humor negro sutil e irónico, en dosis justas, y que encaja a la perfección con esa visión oscura.

A pesar de la independencia entre las diferentes historias —exceptuando referencias puntuales y aisladas entre algunos relatos— los hechos que se narran siguen una cronología lineal que va desde la primera toma de contacto de los humanos con Marte, en el año 1999, hasta el 2026. En ese intervalo, seremos testigos del proceso de colonización del planeta rojo, siempre desde la perspectiva de unos personajes que, a pesar de vivir en un contexto revolucionario y de descubrimiento, están sumidos en la angustia existencial por inquietudes mucho más mundanas y (más…)

¡PRIMER PREMIO EN EL 3º CERTAMEN DE RELATOS CORTOS ilustrados KAZETA-BAO!

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Anoche en el Bar Kazeta de Bilbao se llevó a cabo la entrega de premios del 3º Certamen de relatos cortos KazetaBao. Bajo el lema “Erotismo y sensualidad en Bilbao”. El reto consistía en escribir un microrrelato acompañado por una ilustración.

Después de un rato de nervios e incertidumbre compartido con amigas, también galardonadas, de la asociación literaria El espíritu de la Alhondiga, el conductor del evento anunció el plato fuerte de la noche: el primer premio del jurado.

And the Oscar goes to…

Y así fue que La columna 44, relato escrito por mi e ilustrado por mi amiga Amaia Ballesteros, se alzó con el galardón.

A continuación os dejo el relato e ilustración premiados.  (más…)

Jesús de Nazaré

Jesus de Nazaré

El desconocido estaba sobre ella. Se movía despacio pero con firmeza. Con cada empujón ella sentía un mayor placer. Al borde del éxtasis, todo se volvió confuso. El hombre desapareció.

Aquella mañana sor Isabel despertó entre sudores. Los muslos le ardían y apretaba las piernas una contra otra.  Sintió una mano que la zarandeaba.

—Despierta hermana —susurró una débil voz de mujer. Era sor Margarita—, mañana tendrás que volver a confesarte.

—Descuida, mañana visitaré el confesionario.

Trató de dormir, pero un pensamiento no la dejaba tranquila. Cada vez se repetía con mayor frecuencia aquel sueño. Siempre era el mismo hombre. No le conocía. Se preguntaba si sería el muchacho de la estación de autobuses. Hacía diez años de aquello: aún no contaba con la mayoría de edad y estaba realizando el viaje que la llevaría al convento de las Siervas de María, tal y como sus padres decidieron. El periplo hacia el norte era largo y en un descanso que hicieron para comer, aquel joven la engatusó y la llevó a una casa abandonada cerca del área de servicio. Había oído que la primera vez siempre dolía. Ojala hubiera sido así.

Durante los años que estuvo en el convento, se esforzó por redimir aquel acto (más…)

El olor de la granada

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Llevo meses encerrado. Hoy las paredes que me rodean apenas me dejan espacio. La tortura es intensa. Comenzó siendo burda, más obvia, menos dolorosa. Se asomaba, en aquella especie de tragaluces, una versión estática de ella. Su imagen me causaba una gran aflicción: hablaba de lo feliz que era antes y me recordaba todo lo que ya no podía hacer: viajar, reír, abrazar, jugar, amar.

Decidí tapar aquellas claraboyas con la esperanza de que dejaran de atormentarme, y, para mi sorpresa, así fue. Sin embargo las nuevas técnicas de tortura fueron aún peores. Un día al otro lado de la pared escuché nuestra canción. ¿Cómo podían conocerla?

Mi mente viajó a aquel aparcamiento cerca de la playa de Genoveses, en Cabo de Gata. La canción sonaba en la furgoneta y nosotros bailábamos fuera, ebrios de vino y amor. Sentía su piel cálida y salada, la miraba a los ojos sin atreverme a pestañear, sin apartar la mirada temiendo que, de hacerlo, ella fuera a desvanecerse. Una imagen fugaz que pronto se transformó en oscuridad y desconsuelo.

Repitieron este proceso varias veces durante las siguientes semanas. Pero lo peor estaba por venir. Ayer percibí un olor familiar. Era su olor (más…)

La sutura perfecta

La sutura perfecta

Ramón despertó sobresaltado, había escuchado un golpe seco en el exterior, al otro lado de la ventana de la habitación. Se giró hacia la mesilla y observó los dígitos rojos que flotaban en la oscuridad: eran las dos menos diez de la madrugada. Pensó que se trataba de un sueño y trató de seguir durmiendo. Después de unos minutos de marejada de sabanas y mantas, decidió salir a mirar.

 Accedió al pequeño jardín rodeado por el muro de cemento. Lo que observó a continuación le aceleró la respiración. A menos de dos metros de la fachada, bajo la luz de la intermitente farola, había una bolsa negra de al menos dos metros de longitud. Era de un plástico resistente y tenía una cremallera en la parte superior de la que tiró tras un instante de duda. Observó el contenido y se llevó una sorprendida mano a la boca. Miró, primero hacia el cielo, y después en todas las direcciones, y al comprobar que estaba solo volvió a cerrar la bolsa y entró en casa. Se lavó la cara varias veces con agua fría y se pellizcó la mejilla hasta sentir el dolor. En el espejo del lavabo, bajo aquella frente sin principio ni final, sus ojos expresaban lo que las cuerdas vocales no le permitían. Fue al trastero y, entre los utensilios de jardinería, localizó la pala grande. Salió al jardín y trazó en el césped, con el canto de la pala, el contorno de la bolsa. Después la arrastró usando toda la fuerza y (más…)

Adiós mamá

Adiós mama

Al despertar, el olor dulzón a ron mezclado con tabaco le anuncia que ella está cerca. Simula estar dormido, pero no puede engañarla: es su madre.

Hola rata —Así es como le gusta llamar a su hijo.

Se incorpora. Ella está sentada en la mecedora junto a la cama. Con suaves movimientos bajo las frazadas se va alejando de ella, acercándose poco a poco al borde opuesto. Busca separarse a más de un brazo de distancia. Ella lo sabe.

Te vas a caer, ven con tu mami. —Los balbuceos no esconden la contradicción entre sus palabras y el tono hostil en el que las formula.

Obedece y se acerca. Sabe que, de no hacerlo, las consecuencias pueden ser peores. (más…)