Mes: junio 2016

La sutura perfecta

La sutura perfecta

Ramón despertó sobresaltado, había escuchado un golpe seco en el exterior, al otro lado de la ventana de la habitación. Se giró hacia la mesilla y observó los dígitos rojos que flotaban en la oscuridad: eran las dos menos diez de la madrugada. Pensó que se trataba de un sueño y trató de seguir durmiendo. Después de unos minutos de marejada de sabanas y mantas, decidió salir a mirar.

 Accedió al pequeño jardín rodeado por el muro de cemento. Lo que observó a continuación le aceleró la respiración. A menos de dos metros de la fachada, bajo la luz de la intermitente farola, había una bolsa negra de al menos dos metros de longitud. Era de un plástico resistente y tenía una cremallera en la parte superior de la que tiró tras un instante de duda. Observó el contenido y se llevó una sorprendida mano a la boca. Miró, primero hacia el cielo, y después en todas las direcciones, y al comprobar que estaba solo volvió a cerrar la bolsa y entró en casa. Se lavó la cara varias veces con agua fría y se pellizcó la mejilla hasta sentir el dolor. En el espejo del lavabo, bajo aquella frente sin principio ni final, sus ojos expresaban lo que las cuerdas vocales no le permitían. Fue al trastero y, entre los utensilios de jardinería, localizó la pala grande. Salió al jardín y trazó en el césped, con el canto de la pala, el contorno de la bolsa. Después la arrastró usando toda la fuerza y (más…)

Adiós mamá

Adiós mama

Al despertar, el olor dulzón a ron mezclado con tabaco le anuncia que ella está cerca. Simula estar dormido, pero no puede engañarla: es su madre.

Hola rata —Así es como le gusta llamar a su hijo.

Se incorpora. Ella está sentada en la mecedora junto a la cama. Con suaves movimientos bajo las frazadas se va alejando de ella, acercándose poco a poco al borde opuesto. Busca separarse a más de un brazo de distancia. Ella lo sabe.

Te vas a caer, ven con tu mami. —Los balbuceos no esconden la contradicción entre sus palabras y el tono hostil en el que las formula.

Obedece y se acerca. Sabe que, de no hacerlo, las consecuencias pueden ser peores. (más…)